..Y caminaron hacia la casa abandonada, luego de que la risa cómplice se apoderó de ambos. No era la primera vez que ambos reian, de hecho más de alguna vez pasaron de la risa al llanto, claro sólo por los miedos de ella, que él provocaba, para luego volver a reir, gemir, sudar, resfiarse y tomar té con miel...
30 de agosto de 2007
Algo de aquella vez
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..Y caminaron hacia la casa abandonada, luego de que la risa cómplice se apoderó de ambos. No era la primera vez que ambos reian, de hecho más de alguna vez pasaron de la risa al llanto, claro sólo por los miedos de ella, que él provocaba, para luego volver a reir, gemir, sudar, resfiarse y tomar té con miel...
..Y caminaron hacia la casa abandonada, luego de que la risa cómplice se apoderó de ambos. No era la primera vez que ambos reian, de hecho más de alguna vez pasaron de la risa al llanto, claro sólo por los miedos de ella, que él provocaba, para luego volver a reir, gemir, sudar, resfiarse y tomar té con miel...
29 de agosto de 2007
Es sólo un poco de Cojones…

…nuevamente apareces y te vas, como cada noche de un tiempo hasta ahora. Es extraño despertar cuando todavía no has dormido, es extraño pensar que todo es un sueño, sin embargo es tan real, pero a la vez intangible. ¿Entonces que será, nada? Para algunos parece que eso es. Te levantas por la mañana y cada cosa que estuvo en su lugar, hoy se encuentra diseminado por aquella casa semivacía. Entre cajas, huinchas de embalaje y muebles que anduvieron de aquí para allá, se va cada pedazo de todo esto, cada minuto, cada día, cada sonrisa y cada llanto, aunque sea sin lágrimas.
La gélida pantalla del ordenador transmitía aquel mensaje, para mi hay ruidos, para ti no. Para mi los canales de comunicación están saturados, para ti es cosa del destino. Pero parece que no quieres destino y menos con quien esto escribe. ¿Qué tan extraño soy? Al parecer un poco más que ayer y menos que mañana, por que parado frente al espejo, este me dice que no he cambiado mucho, solo algunos kilos de menos, pero que con el correr tiempo retornarán. Que hay de malo en mirarse frente a frente, sin decir nada, dejando que nuestros ojos hablen por sí solos. Yo no tengo miedo, la guillotina no fue idea mía.
Ahora quedan otras 48 horas y vendrán días y meses…y al parecer este cáncer se desvanecerá, como tú aquella noche de edecanes y alcohol.
La gélida pantalla del ordenador transmitía aquel mensaje, para mi hay ruidos, para ti no. Para mi los canales de comunicación están saturados, para ti es cosa del destino. Pero parece que no quieres destino y menos con quien esto escribe. ¿Qué tan extraño soy? Al parecer un poco más que ayer y menos que mañana, por que parado frente al espejo, este me dice que no he cambiado mucho, solo algunos kilos de menos, pero que con el correr tiempo retornarán. Que hay de malo en mirarse frente a frente, sin decir nada, dejando que nuestros ojos hablen por sí solos. Yo no tengo miedo, la guillotina no fue idea mía.
Ahora quedan otras 48 horas y vendrán días y meses…y al parecer este cáncer se desvanecerá, como tú aquella noche de edecanes y alcohol.
Edecanes y un poco de alcohol
Cada día es diferente a los demás, ahora lo sé. Esta serie de pequeños relatos cortos son más que nada para darle un poco de libertad a esta mente retorcida y un tanto confusa. H
istorias que nada tienen que ver con lo cotidiano; banal y superficial. Tampoco la realidad juega un rol importante, sólo escribir para que mi tenedor de escritor de una vez por todas salga a la luz y ya no esté reprimido… Si algún lector se siente identificado con algunos de los personajes que pudieran llegar a aparecer en algún párrafo de estos relatos…bueh, que más da la coincidencia.
“Los últimos tres días fueron un puro infierno, se fue para siempre”…sonaba Accept en la radio pequeña de la casa, recién comenzaba abrir los ojos y sentía que su alma estaba partida en dos, nada sería lo de antes. Los recuerdos de la noche anterior pasaban como ráfagas de metralleta por la cabeza del muchacho. La gente, la música, la frialdad, la desconocida y la falta de ética, eran algunas de las pequeñas cosas que recordaba. Las chicas iban y venían, al igual que las cervezas. Sus edecanes no la dejaban sola y crearon el campo de fuerza más absurdo que muchacho hubiese visto. Como saldados de poca monta rodearon la humanidad de ella, quien pedía auxilio a las improvisadas custodias.
Luego de los bla-bla-bla correspondientes y mientras muchacho quemaba sus últimos cartuchos absurdamente, lentamente se escapa de sus manos lo ayer construido. Entre llantos sin lágrimas, gritos y tirones, la mina salió de la tabernita con sus edecanes a cuesta, que hicieron lo imposible para que muchacho no traspasara esa gran burbuja personal renacida. Luego de dimes y diretes tomó rumbo sur para desaparecer en la noche.
Muchacho sin cons
uelo volvió al sitio del suceso, como vil criminal, pero no por que se quería delatar, nada de eso, él fue a buscar a sus colegas para matar la noche rápidamente, ya que sentía que algo debía morir en ese instante. Tiempo ha pasado y el futuro trae vientos de cambio, la vida de muchacho no es la misma de antes, es mejor….??
Ahora muchacho camina por la calles de la ciudad con su devil`s haircut y con la mochila llena de sueños, sus sueños. Cada vez que lo cruzo por ahí va cantando la misma canción, esa que le trae recuerdos, pero que a la vez le reconforta, no recuerdo quien la canta, ni como se llama, pero recuerdo una parte que dice así: “para odiar hay que querer, para destruir hay que hacer y estoy orgulloso de quererte romper la cabeza contra la pared”…él dice que la canta sin rencor en su corazón, yo, que no lo conozco, le creo.
istorias que nada tienen que ver con lo cotidiano; banal y superficial. Tampoco la realidad juega un rol importante, sólo escribir para que mi tenedor de escritor de una vez por todas salga a la luz y ya no esté reprimido… Si algún lector se siente identificado con algunos de los personajes que pudieran llegar a aparecer en algún párrafo de estos relatos…bueh, que más da la coincidencia.“Los últimos tres días fueron un puro infierno, se fue para siempre”…sonaba Accept en la radio pequeña de la casa, recién comenzaba abrir los ojos y sentía que su alma estaba partida en dos, nada sería lo de antes. Los recuerdos de la noche anterior pasaban como ráfagas de metralleta por la cabeza del muchacho. La gente, la música, la frialdad, la desconocida y la falta de ética, eran algunas de las pequeñas cosas que recordaba. Las chicas iban y venían, al igual que las cervezas. Sus edecanes no la dejaban sola y crearon el campo de fuerza más absurdo que muchacho hubiese visto. Como saldados de poca monta rodearon la humanidad de ella, quien pedía auxilio a las improvisadas custodias.
Luego de los bla-bla-bla correspondientes y mientras muchacho quemaba sus últimos cartuchos absurdamente, lentamente se escapa de sus manos lo ayer construido. Entre llantos sin lágrimas, gritos y tirones, la mina salió de la tabernita con sus edecanes a cuesta, que hicieron lo imposible para que muchacho no traspasara esa gran burbuja personal renacida. Luego de dimes y diretes tomó rumbo sur para desaparecer en la noche.
Muchacho sin cons
uelo volvió al sitio del suceso, como vil criminal, pero no por que se quería delatar, nada de eso, él fue a buscar a sus colegas para matar la noche rápidamente, ya que sentía que algo debía morir en ese instante. Tiempo ha pasado y el futuro trae vientos de cambio, la vida de muchacho no es la misma de antes, es mejor….?? Ahora muchacho camina por la calles de la ciudad con su devil`s haircut y con la mochila llena de sueños, sus sueños. Cada vez que lo cruzo por ahí va cantando la misma canción, esa que le trae recuerdos, pero que a la vez le reconforta, no recuerdo quien la canta, ni como se llama, pero recuerdo una parte que dice así: “para odiar hay que querer, para destruir hay que hacer y estoy orgulloso de quererte romper la cabeza contra la pared”…él dice que la canta sin rencor en su corazón, yo, que no lo conozco, le creo.
26 de agosto de 2007
El diablo vuelve a meter la cola

Hace mucho tiempo que no se escuchaba esta frase en la prensa trasandina..."Indpendiente, cuatro de cuatro y puntero absoluto". Esto te deja en claro que cada cosa vuelve a su lugar, en este caso, el rojo en lo más alto del torneo argentino de fútbol. Lo mejor de todo es que Germán Denis, otrora bastante vapuleado por quien esto escribe, es el único goleador del certamen. Y el "rolfi" Montenegro no tardó en demostrar que ya está diez puntos.
Es que la vida y el fútbol tienen ese no se qué, como las callecitas de Bs. As. con claros ejemplos te demuestra que aunque el pasado pudo ser grandioso, es el presente lo que te condiciona para que tu futuro pueda ser recordado como un pasado glorioso. -Que fracesita pibe- .
Así estan las cosas, en menos de una semana se cierra el libro de pases y al equipo le falta un jugador, el profe dice que desde que quedó ese hueco en la mitad de la cancha va cos
tar un poco volver a buscar un medio campista con oficio, al igual que el anterior, para subsanar esa baja. El campeonato recién comienza y hay muuuucho camino por recorrer, esperemos que las cosas salgan bien para el club y que la partida de nuestro jugador estrella sea dar un paso hacia atrás, para dar dos pasos adelante....
24 de agosto de 2007
Palabras vagas y noches de ronda

Decís orgía y gritan pornografía. Claro, si esas palabras en nuestra sociedad tan mojigata calan hondo. Dentro de todo el haber compartido conmigo estar a quince centímetros de la realidad, fue tú voto de confianza. ¿No la pasaste tan mal? O sí…
Por ahí escuche que la marihuana hace mal, es muy mala, te hace ver otra realidad. No se si todo esto que vivo día a día es tan real.
Palabras sin sentido y la clara convicción de que el planeta tiene una fecha de vencimiento. Solo quedará lo que se logre salvar, lo más probable es que terminemos como en el planeta de los simios, viviendo en una realidad que no creemos que puede ser la nuestra y lo peor de todo es que nunca nos fuimos de casa.
Por ahí escuche que la marihuana hace mal, es muy mala, te hace ver otra realidad. No se si todo esto que vivo día a día es tan real.
Palabras sin sentido y la clara convicción de que el planeta tiene una fecha de vencimiento. Solo quedará lo que se logre salvar, lo más probable es que terminemos como en el planeta de los simios, viviendo en una realidad que no creemos que puede ser la nuestra y lo peor de todo es que nunca nos fuimos de casa.
¿Realmente estamos solos? No lo creo. El haber compartido aquellas noches enredados entre las sabanas de quien sabe y hacer que dormíamos, para darnos los respectivos buenos días cada vez que habríamos los ojos, me hizo pensar que la soledad no es simplemente el no tener alg
o de que aferrarse, es más fácil de sobrellevar, ya que el solo hecho de no haber tenido a nadie ahí, tu ser no se acostumbra a la compañía de alguien más. Entonces nunca estuvimos tan solos, sino que poco acompañados. Se entiende….
Con la sincronización de una coreografía de Brodway llegaste al igual que yo. Sabes que siempre seguí la misma dirección, la difícil, la que usa el salmón…
o de que aferrarse, es más fácil de sobrellevar, ya que el solo hecho de no haber tenido a nadie ahí, tu ser no se acostumbra a la compañía de alguien más. Entonces nunca estuvimos tan solos, sino que poco acompañados. Se entiende….Con la sincronización de una coreografía de Brodway llegaste al igual que yo. Sabes que siempre seguí la misma dirección, la difícil, la que usa el salmón…
De pronto se escucha el rechinar de una puerta y Marcelo deja de dibujar palabras en un cuaderno a líneas. Nadie aparece del otro lado, él ni se inmuta ante la idea de que alguien lo observe, es más a veces parece gustarle. Cierra el cuaderno y piensa que es mejor que dejar de escribir y dormirse, pues su reloj de pared marca que son las cuatro de la mañana. Él no se quiere dormir; tiene ganas de salir corriendo por las calles de la ciudad y ver como las luces pasan raudamente a su carrera.Cuatro y cuarto y Marcelo sale sin titubear, esta vez no corre, camina lentamente y sabe que él no es un extraño en la ciudad, la conoce, no es como la muestran en los diarios de la capital, es mucho peor y más a esa hora.
Llega a la esquina y enciende un fasito para despistar y sigue su caminata a cualquier lugar que lo libre de todo mal. Ya lejos del barrio comienza el desfile de zombis conocidos para Marcelo. Ahí está la mina embarazada que no para en toda la noche de fumar turri ¿Qué culpa tiene el bebe? Se pregunta Marcelo, porque sabe que las consecuencias se las llevará el pobre nonato. Un fuego se enciende en su pecho y los fantasmas de cada noche empiezan a rondar nuevamente por su cabeza, el sabe que la última tonaríl la tomó cerca de las doce de la noche, el frasco está vacío y la furia a flor de piel.
Camina un par de metros y le pregunta a la tía que si está bien dos por mil doscientos, la tía sabe que a esa hora no está nada de mal la plata, aparte con la venta mata lo que le queda y se puede ir a “dormir” tranquila. Como cada noche la señora dealer de poca monta le entrega el dinero de las ventas a la obesa y pelirroja dueña de la agencia de juegos, la cual hace años que les “presta ropa” a los pilotillos.
Luego de su última venta la tía queda algo extrañada, ya que si bien Marcelo es habitué, nunca lo vio fumando o comprando turri, para ella será un nuevo cliente más.
En dieciocho con Latorre, Marcelo divisa a la mina embarazada. Camina un poco
más y cuando esta a unos diez metros ella se siente que la miran, luego de la profunda seca que le pega a la lata, balbucea un para de palabras que Marcelo no logra entender, se acerca un poco más y comprende lo que la mina le propone. Sintiendo que la furia crecía más y más, el acepta y juntos se van.
Cuando la mina pensó que tenía un nuevo compañero de fumarola, Marcelo corta la yugular de la fumona, sintiendo que por fin liberó aquella vida que no había visto la luz. En la penumbra de la noche el vengador sin sentido retorna a casa, apretando en su siniestra la promo de mil doscientos.
más y cuando esta a unos diez metros ella se siente que la miran, luego de la profunda seca que le pega a la lata, balbucea un para de palabras que Marcelo no logra entender, se acerca un poco más y comprende lo que la mina le propone. Sintiendo que la furia crecía más y más, el acepta y juntos se van.Cuando la mina pensó que tenía un nuevo compañero de fumarola, Marcelo corta la yugular de la fumona, sintiendo que por fin liberó aquella vida que no había visto la luz. En la penumbra de la noche el vengador sin sentido retorna a casa, apretando en su siniestra la promo de mil doscientos.
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