"Sólo lo que queda está por encima de lo que fue. En un incierto tiempo dos seres en estado vegetal luchaban contra sus músculos inertes sin conseguir lo deseado.
Otros tiempos, todo igual y las ganas a flor de piel. Todos buscan batir al portero, todos buscan el sueño, mientras por acá no para de llover, todo se hace más lógico".
Hace más de un mes que no salgo de casa, no sé como pasó, sólo sé que ocurrió. Aunque creo que se venía venir. Los vecinos golpean mi puerta, pero nada consiguen.
Toda esa gente que llama sin cesar, que ilusos, no saben que dentro de mi burbuja estoy bien. no debería abrirles la puerta, soy el rey de mi hogar. Aunque el olor se empieza a hacer evidente.
No tuve una infanmcia frustrada, mis padres siempre me enseñaron valores y valoré el sacrificio para conmigo. Sigo recordando mi infancia y todo mi ser se llena de nostalgia. Busco en mi gaveta y saco los pitos, creo que no fumaba desde la última discusión contigo hace ya un mes atrás. No me queda mucha weed, ja no la llamaba así desde que iba a la universidad. Rolé el resto de marihuana añeja y su dulce aroma se mezcló con el ácido olor hay entre estas cuatro paredes.
Con cada bocanada me pica más la garganta y los músculos de mi rostro se empiezan a contraer solos, los parpados pesan y las bocanadas son más esporádicas, es más el pito se me apaga y no me doy cuenta.
Nuevamente golpean la puerta -¿quién será esta vez?-, miro por el visillo de la cortina y distingo a mi vecino Roque. Algo tengo que hacer para que no vuelvan a molestarnos cuando hablamos. Tomo el teléfono disco para su casa, cuando contestan, una voz agitada del otro lado dice tu nombre. No respondo y cuelgo, llamo nuevamente, pero esta vez hablo.
-Hola.
-¿Hola Roque?, como si no lo supiera.
-¿Roberto?, ¿Eres tú?
-Sí, como va.
-Bien, bien. ¿Dónde te habias metido weón?, están todos bien.
-Sí, quédate tranquilo.
-¿llamaste tú recién?
-No weón ¿por qué?.
-No por nada. Como está Sabrina y los niños.
-Bien, ellos están bien.
-Pero, hace un mes que nos los veo a ustedes.
-Estamos bien, nos tomamos unas vacaciones .
-¿Unas vacaiones?, si estamos en junio, aparte que tú estás cesante.
Sentí que un frío me recorría la espina dorsal. Sólo tú sabias que había quedado sin trabajo. Ahora sé lo que hiciste esa tarde. Con el corazón bombeando a mil, seguí la charla.
-Teníamos uno ahorros guradados, la estamos pasando muy bien los cuatro. Llamaba para decirte que nos vamos a quedar más de lo planeado y quería que me pagaras la luz y el agua. Lo descontamos de la deuda.
-Eeehh...bueno...¿pero están bien?
-Sí, alguna duda...
-No nada, sólo que...
En ese momento cuelgo el teléfono, dejándolo con las palabras en la boca. Me tiro en le sillón con la vista pegada al techo y sólo pienso en aquella tarde hace un mes atrás. ¿Te acuerdas que llovía? Pero tú insitise en que debías salir, no me extrañó que hayas salido sin paraguas, sé cuanto te gusta caminar bajo la lluvia, pero esa noche, cuando regresaste, tu cabello no estaba tan mojado, sin embargo tus ojos estaban vidriosos.
9 de abril de 2008
8 de marzo de 2008
Wenas Fotos...
Cybergüeviando me encontré con la página de la Federación Internacional de Futbol, Historia y Estadísticas. en ella está TODO con referente al Deporte Rey. Pero los más piola de esta página son las fotos, ya que están la de los mejores jugadores de la historia. dentro de las fotos me encontré con la de Roberto "Condor" Rojas y Sergio "sapito" Livingstone, los dos j¡mejores arqueros en la historia d
el fútbol chileno. He aquí ellas.... 23 de diciembre de 2007
Dale Catupe...
"Los inviernos de una noche, mañanas que fueron y
ahora déjame sangrar en tus infiernos. Las semillas de tu encanto van creciendo,
vivo fuertes madrugadas que al otro día siento. Piel de oro, rojo enfermo, del
amor ambidiestro, de la luz hacia lo oscuro.. magia veneno de lo oscuro hacia la
luz, todo nuevo. respirarse, emborrachar, morir y seguir
viviendo."
19 de noviembre de 2007
Letras juntas

Gente de vuelta, luces tenues y nosotros.
Cerca de nada y muy lejos de todo.
Juntos yacíamos en la arena bajo la mirada de la noche.
Ya no éramos extraños.
Cerca de nada y muy lejos de todo.
Juntos yacíamos en la arena bajo la mirada de la noche.
Ya no éramos extraños.
Cuan gitanos vagamos de un lugar a otro.
Hicimos de esta ciudad nuestra mejor aliada.
Cómplice de aquellas andanzas mira en silencio.
Sin siquiera una casita abandonada, el destino nos regaló un templo.
Hicimos de esta ciudad nuestra mejor aliada.
Cómplice de aquellas andanzas mira en silencio.
Sin siquiera una casita abandonada, el destino nos regaló un templo.
Me haces tanto bien, mas la nuestra no es una amistad peligrosa.
Nada está escrito, pero tenemos lápices de muchos colores, elige el que más te guste y esbocemos trazos en el cielo.
Ahora lo mejor, el momento de impaciencia esperando la hora de cierre. Picoteando de tu savia voy quedando del revés.
Nada está escrito, pero tenemos lápices de muchos colores, elige el que más te guste y esbocemos trazos en el cielo.
Ahora lo mejor, el momento de impaciencia esperando la hora de cierre. Picoteando de tu savia voy quedando del revés.
Desde el comienzo de los días bailamos en las sombras. Déjame cabalgar hacia tú refugio, para seguir empapándonos en tinto navegado o cervezas, volar, reírnos y apretarnos.
9 de octubre de 2007
Ante cualquier duda…consulte a su Chamán

Siento una esencia como familiar y de inmediato levanto la vista para seguir el agradable aroma. Camino y espero. Nada pasa. El envolvente bálsamo juega un papel muy importante en mi estado de ánimo, no entiendo el porque. Cada vez que paso por esta misma calle ocurre, será el sereno, quien sabe, llegando a la esquina el olor cambia radicalmente y vuelvo a caer, pero solo que esta vez vos no me estas mirando. Quizás ya debas de estar colgando como cada día lunes. Ahora soy yo el que se cuelga un poquito, pero de tu sien.
Son pocos los momentos que uno tiene para colgarse de la sien de otro o evitar caerse cuando te están mirando. Ahí estaba yo a una cuadra del fragante perfume y con ganas de volver a pasar por ahí, pero tú ya no estabas, solo cuñataí. Rumbo norte seguí mi marcha pero se que volveré a pasar por esa callecita que tiene un no se que. A veces pienso que está imantada, pero no, está aromatizada y uno sucumbe más ante el aroma que al imán.
Son pocos los momentos que uno tiene para colgarse de la sien de otro o evitar caerse cuando te están mirando. Ahí estaba yo a una cuadra del fragante perfume y con ganas de volver a pasar por ahí, pero tú ya no estabas, solo cuñataí. Rumbo norte seguí mi marcha pero se que volveré a pasar por esa callecita que tiene un no se que. A veces pienso que está imantada, pero no, está aromatizada y uno sucumbe más ante el aroma que al imán.
Antes de llegar a laburar, pasé por donde Chamán a preguntarle el por que de mi insistencia en pasar por esa arteria. Golpee la puerta de madera dos veces y lo llamé – Chamán soy Bitter Meat, abre- y desde adentro sentí la gutural voz del dueño de casa que retrucaba –pasa nomás chatito-. Raudamente entré y la memoria emotiva me jugó una buena pasada, ya que al estar en la casa, recordé las veces en que compartimos aquellas misiones de paz en La Quiaca, desintoxicando coyitas adictos al vino barato y al cigarro importado, pero esa será otra historia.
Chamán todavía tenía aquella foto en la cancha de Defensores de Junín, cuando el equipo ascendió a la D, luego de derrotar a club de los hermanos Méndez, Sportiva Unión tres a uno. Ese día fuimos con Lester, un “rehabilitado” que no lo logró, ya que fue tanta su algarabía por el triunfo del club de sus amores, que le caló “burrito” Ortega y se empapó en tinto barato, colgándose del tetra, dejando la senda de la recuperación. Que momentos aquellos.

Una vez sentado en el living de Chamán, ahora distanciados por su pequeño problema con drogas sintéticas, le comencé a relatar todo este asunto del aroma, de la calle, de mi presente. Luego de escucharme, tomó un recipiente que tenía debajo de la mesa de centro y le dio un gran sorbo, asombrado comento –oye no estabay chantilly con el copete-, luego de refrescar su garganta agregó –no weon es té de poleo, solo me queda un vicio- mientras que hacia la famosa mueca, esa que se parece a un pescado fuera del agua.
Chamán comenzó hablando de las feromonas y de cómo el agradable olor que emanan, es solo percibido por quienes son receptivos a este fenómeno químico propio de los animales. Por lo que entendí cada uno capta ese rico perfume y disfruta de él cuando encuentra la feromona adecuada y es por eso que transito la vereda del sol con frecuencia. Notable. Es bueno de contar con los servicios de alguien como Chamán, quien siempre esta ahí para los viejos amigos, sobre todo para aclararte las dudas existenciales. Otra cosa que agregó al final de nuestra conversación fue que las feromonas son frágiles y oscilantes, ya que crecen, decrecen, aparecen y se van. Para que esto no ocurra Chamán me dio la fórmula, claro que para mi fue gratis.
24 de septiembre de 2007
El noctámbulo payaso triste

Ayer estaba con Davisinho fuera de su casa, eran cerca de las once y media de la noche y la calle estaba a medio pelo. No es raro que en domingo por la noche ande poca gente por el barrio, solo los mismos de siempre, entiéndase esto como: pilotillos, algún que otro borrachillo, mecherillos y lanzas, por cierto cuando fuimos a comprar papeles uno asaltó a un peruano. Lo más curioso de todo es que de repente apareció a lo lejos una extraña figura, caminaba con el tumbao que tienen los fumones al desplazarse – una mano cuelga, cuan péndulo de reloj, mientras que la otra hace sonar las monedas- el tipo venía de sur a norte por calle Arturo Fernández, lógicamente hacia la esnaqui* de Thomson y mientras se acercaba se pudo notar la identidad del chochamu**.
He visto una infinidad de eventos en el tan archiconocido Barrio Chino, desde maricones practicando francesas amparados por la escasa luz del sector, hasta operativos anti-droga en donde los policías perseguían a los trafica por los techos a escopetazos. Se preguntarán que onda con contar todo esto, pero es que nunca y digo NUNCA había visto algo parecido como lo de anoche.
Mientras el personaje se acercaba a su objetivo, ta claro que la compra de "monos", con Davisinho nos sorprendimos al ver que el comprador de turno era nada menos que un payaso, clown o simplemente un tony para decirlo en buen chileno. Zapatos extragigantes, pantalón color rojo que le quedaba un tant o suelto –ahora entiendo el por que de esto- chaqueta del mismo color que los grilos***, camisa típica de payaso muchos colores chillones, corbata ancha y corta, sombrero corte el flaco de Dinamita Show, unos anteojos fucsia gigantes en la cabeza y una gran narizota de color negro, delatando las intenciones del cómico callejero, estos dos últimos accesorios los encontré notables. Yo cacho que ese si después de ponerse el oneder, o sea, el primer tabaco, no la hace reír ni una camionada de colegas. Ju. Ju. Ju.
Luego de comprar siguió con rumbo oriente y demás que se iba al camión de la muerte, el cual está abandonado en 18 de septiembre con Thomson y es la meca para quienes salen a durear. He sabido de personas que se pintean y perfuman para luego salir a fumar, pero nunca de gente que se vista de payaso para tristear. Un nuevo fetiche ha nacido.
Manual del buen lunfardista
* Esnaqui: Esquina.
** Chochamu: Muchacho, joven.
***Grilos: Pantalón.
** Chochamu: Muchacho, joven.
***Grilos: Pantalón.
14 de septiembre de 2007
Lo más clásico del 18

Como escasea en dieciocho y nadie hace nada, como si se pudiera hacer algo, eso punterillos que no se lo pasan a los pilotillos. Están esos pilotillos que solo venden polvillo y la marihuana brilla por su ausencia. Sería agradable sostener un reunión con los encargados de la distribución de los cañitos y decirles ¿Que onda men?, ¿Por que la ocultan? Ja.
Hace ya varios días que uno trata de abastecerse, sobre todo en fechas tan especiales como las Fiestas Patrias…tiki-tiki-ti. Hace poco me enteré que un conocido también fuma cañitos y que tiene una good hand, por lo menos eso dice él. Todo el mundo se jacta de tener las mejores manos de la ciudad y cuando uno le pregunta que onda con dar el datillo, te salen con esa ya re-contra usada frase cliché "nooo!, estoy chantilly", que quiere decir que el loquito puro ya dejó de fumar. ¡Chuk Norris! Dirían por ahí. Lo mismo ocurre cuando se le pide a alguien que saque.
La coca y la pasta deberían de escasear, no los cañitos. No hay nada mejor que antes, durante y después de preparar los asaditos; anticuchitos, empanaditas y todo el vituperio dieciochero fumarse un cañito, en su preferencia chilenito, o sea de casa, bien verdecito y resinoso, con los cristales de THC brillando y pidiendo a gritos ser rolado y quemado. Al parecer nada de eso ocurrirá, por lo menos en estos días.
Como huaso en rodeo…al aguaite…
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