19 de noviembre de 2007

Letras juntas


Gente de vuelta, luces tenues y nosotros.
Cerca de nada y muy lejos de todo.
Juntos yacíamos en la arena bajo la mirada de la noche.
Ya no éramos extraños.


Cuan gitanos vagamos de un lugar a otro.
Hicimos de esta ciudad nuestra mejor aliada.
Cómplice de aquellas andanzas mira en silencio.
Sin siquiera una casita abandonada, el destino nos regaló un templo.


Me haces tanto bien, mas la nuestra no es una amistad peligrosa.
Nada está escrito, pero tenemos lápices de muchos colores, elige el que más te guste y esbocemos trazos en el cielo.
Ahora lo mejor, el momento de impaciencia esperando la hora de cierre. Picoteando de tu savia voy quedando del revés.


Desde el comienzo de los días bailamos en las sombras. Déjame cabalgar hacia tú refugio, para seguir empapándonos en tinto navegado o cervezas, volar, reírnos y apretarnos.